¡PAREMOS CON EL MALTRATO!
Por Jorge Del Río F.
La violencia intrafamiliar es uno de los problemas que aqueja a todos los sectores de la sociedad, sin ir más lejos hace unos días un juez de policía local fue detenido tras golpear a su pareja. De tal modo, esta grave situación se está convirtiendo en un hábito normal entre las familias, lo que es preocupante dado las consecuencias que trae. Es momento de crear conciencia al respecto e iniciar un nuevo proceso en las futuras generaciones.
Hasta el momento, las cifras indican que el 95 por ciento de los agresores y agredidos provienen de hogares en que los padres tenían una relación de maltrato. Debido a eso, es probable que los hijos crezcan observando este tipo de acciones y las hagan propias, teniendo como resultado personas violentas en todo su crecimiento.
Ahora bien, toda esta acción de poder que perjudica el bienestar físico y psicológico o la libertad y derecho al pleno desarrollo de un miembro de una familia, nace debido a una serie de factores como son: la pobreza; problemas sociales, alcoholismo; drogadicción, hacinamiento; historia de violencia y cesantía, por mencionar algunos.
Sin embargo, muchas veces son otros los agentes que determinan estas conductas, en el caso del Juez, Dante Herrera Alarcón, una fuerte discusión lo llevó a abofetear y dar golpes de pies a su pareja causando contusiones y hematomas. En ocasiones, la ira es uno de los motivos por lo que suceden estos hechos.
Entre tanto, las cifras son reveladoras en la región de la Araucanía, puesto que, de cada diez mujeres que han estado casadas o conviviendo cuatro han sido maltratadas, ya sea a través de la violencia física, Psicológica; sexual y la última pero no menos recurrente intimidación económica (manipulación valiéndose de los recursos).
A razón de números, estos indican que casi el 50 por ciento de las mujeres han sido maltratadas, y esto a pesar de que ya van más de diez años de que se inicio la “Ley de Violencia intrafamiliar”. Es cierto que se ha puesto más mano dura en las sanciones y que se han realizado más campañas y programas de en contra de este mal y que la atención a víctimas ha mejorado, pero las cifras son elocuentes, hasta la fecha siguen igual.
Por consiguiente, es preciso dar un alto a esta situación y para aquello se necesita fundamentalmente que el núcleo familiar sea el primero en dar este paso, dado que allí es donde el niño aprende y crea su modo de vivir. Claramente, también es importante que los colegios incentiven a la ¡No Violencia!, quizá ya es tarde para algunas familias, pero para las que recién se están conformando es vital que velen por la educación de sus hijos, más aún si ellos tienen en sus manos que estas cifran disminuyan.
La violencia intrafamiliar es uno de los problemas que aqueja a todos los sectores de la sociedad, sin ir más lejos hace unos días un juez de policía local fue detenido tras golpear a su pareja. De tal modo, esta grave situación se está convirtiendo en un hábito normal entre las familias, lo que es preocupante dado las consecuencias que trae. Es momento de crear conciencia al respecto e iniciar un nuevo proceso en las futuras generaciones.
Hasta el momento, las cifras indican que el 95 por ciento de los agresores y agredidos provienen de hogares en que los padres tenían una relación de maltrato. Debido a eso, es probable que los hijos crezcan observando este tipo de acciones y las hagan propias, teniendo como resultado personas violentas en todo su crecimiento.
Ahora bien, toda esta acción de poder que perjudica el bienestar físico y psicológico o la libertad y derecho al pleno desarrollo de un miembro de una familia, nace debido a una serie de factores como son: la pobreza; problemas sociales, alcoholismo; drogadicción, hacinamiento; historia de violencia y cesantía, por mencionar algunos.
Sin embargo, muchas veces son otros los agentes que determinan estas conductas, en el caso del Juez, Dante Herrera Alarcón, una fuerte discusión lo llevó a abofetear y dar golpes de pies a su pareja causando contusiones y hematomas. En ocasiones, la ira es uno de los motivos por lo que suceden estos hechos.
Entre tanto, las cifras son reveladoras en la región de la Araucanía, puesto que, de cada diez mujeres que han estado casadas o conviviendo cuatro han sido maltratadas, ya sea a través de la violencia física, Psicológica; sexual y la última pero no menos recurrente intimidación económica (manipulación valiéndose de los recursos).
A razón de números, estos indican que casi el 50 por ciento de las mujeres han sido maltratadas, y esto a pesar de que ya van más de diez años de que se inicio la “Ley de Violencia intrafamiliar”. Es cierto que se ha puesto más mano dura en las sanciones y que se han realizado más campañas y programas de en contra de este mal y que la atención a víctimas ha mejorado, pero las cifras son elocuentes, hasta la fecha siguen igual.
Por consiguiente, es preciso dar un alto a esta situación y para aquello se necesita fundamentalmente que el núcleo familiar sea el primero en dar este paso, dado que allí es donde el niño aprende y crea su modo de vivir. Claramente, también es importante que los colegios incentiven a la ¡No Violencia!, quizá ya es tarde para algunas familias, pero para las que recién se están conformando es vital que velen por la educación de sus hijos, más aún si ellos tienen en sus manos que estas cifran disminuyan.
